Es posible que algunos no abran este correo o incluso lo envíen directamente a SPAM, ¡y está bien! Este boletín está hecho para expresar libremente mis pensamientos sobre temas que considero importantes, sabiendo que mi opinión puede ser diferente a la de muchos. Y sí, Trump no representa el "líder ideal" que muchos ven en figuras como Obama: alguien educado, cordial, familiar y con una imagen impecable. Pero la realidad es que la gente elige un presidente, no a un modelo de perfección. Las personas tienen necesidades concretas, y al final, lo que importa es quién va a resolver esos problemas, no quién es el más amable o quién aparenta tener los mejores “valores”. Lo interesante es el intercambio de ideas, especialmente en chats con personas tan inteligentes y calificadas. ¿Quién tiene la razón? Quizás todos y nadie, pero hoy quiero compartir por qué mi apoyo fue para Trump en esta elección, aunque no siempre fue así (en 2016 y 2020, no iba con él). Cambiamos a lo largo de la vida, ¿cierto? Las elecciones de EE.UU. fueron, una vez más, tema de conversación mundial, y en mis grupos de WhatsApp el debate estuvo muy presente. Tengo chats pro-Trump y anti-Trump, y las conversaciones fueron intensas y entretenidas. Ningún candidato es perfecto, pero en esta ocasión creo que Trump representa más ciertos aspectos que ahora considero fundamentales. En un mundo tan dividido, la autenticidad es lo que buscamos; líderes que hablen sin filtros, que prioricen la libertad de expresión, el retorno a principios esenciales, menos burocracia y, lo más importante, que tengan la fuerza para negociar por la paz. Trump tiene ese estilo directo y fuerte, mientras que Harris representa un enfoque más tradicional que ya no conecta con muchos. Sorprendentemente, algunos realmente pensaban que Harris podría ganar. Sin embargo, Trump ya fue presidente, y aunque su estilo genera controversia, no sucedieron los cambios radicales ni extremos que algunos temían. La táctica del miedo ha perdido fuerza; las personas hoy buscan voces que confíen y siguen a aquellos que reflejan en lo que creen, sin importar lo que digan los medios. Esto es algo que el auge de redes sociales y podcasts ha dejado claro, ya que brindan una comunicación directa, sin intermediarios. Un punto interesante lo mencionó Konstantin Kissin en un artículo: los estadounidenses son patriotas, desean fortaleza en su líder y un enfoque de ganar. Valoran la autosuficiencia, el regreso de los negocios a su país, y no tienen resentimiento hacia los empresarios exitosos ni simpatía hacia políticas socialistas. Quieren inmigración, pero de forma legal, y priorizan la libertad y el pragmatismo por encima de los discursos bonitos o las regulaciones excesivas. Personalmente, siempre hago mi tarea y analizo ambas caras de la moneda. El factor económico pesó en mi apoyo. Aunque me enviaron estudios "neutrales" sugiriendo que el plan de Trump incrementaría la deuda, no lo creí por completo y hasta yo mismo me sorprendí de esto. ¿Por qué no estoy creyendo en un grupo con “buena reputación” y con buena data? No me quedó claro cómo llegaban a esas conclusiones, y la experiencia empresarial de quienes apoyaban a Trump, como Elon Musk, me convenció de que su enfoque hará que EE.UU. sea un país más atractivo para los negocios y reducirá el déficit. En temas sociales, tengo una postura moderada: apoyo derechos como el aborto hasta cierto límite pero pienso que algunas políticas extremas han erosionado los límites. La balanza entre la libertad individual y la responsabilidad es esencial. El enfoque permisivo en delitos menores, como en algunas zonas de California, ha sido problemático, y esto es parte de lo que apoya Kamala. Necesitamos un balance y, en mi opinión, Trump es el líder que puede traer orden en ese sentido luego de que los demócratas han gobernado la mayoría de las últimas elecciones. Por último, y no menos importante, creo que Trump tiene la fuerza para negociar la paz. Harris, aunque tiene virtudes, estuvo en un gobierno que no logró resolver los conflictos. Es más, en su gobierno, iniciaron dos guerras muy importantes. Necesitamos alguien que no venda humo, sino que genere resultados tangibles. Ya en sus primeras 72 horas, el "Efecto Trump" está mostrando algunos avances: el retorno de empresas estadounidenses, récords históricos en el mercado bursátil, bitcoin ya casi llegando a $100k y una serie de decisiones en temas de política exterior que dan esperanza de un enfoque claro en la paz y la estabilidad mundial. Y en temas más polémicos, ¿qué tal el hecho de que Trump ya haya seleccionado a la primera Jefa de Gabinete en EE.UU. y al senador latino Marco Rubio para el puesto de Secretario de Estado? Es decir, más acciones y menos palabras. En resumen, no se trata de quién es el líder ideal o el más políticamente "correcto". Se trata de quién conecta con el sentir de la gente, con sus miedos y esperanzas, y quien mantiene esa autenticidad en un mundo complicado. Necesitamos líderes que no solo busquen ganar popularidad, sino que comprendan el equilibrio que el mundo requiere hoy para no caer en extremos. Y de todo esto, los partidos políticos de Costa Rica tienen mucho que aprender. ¡No se sorprendan del resultado de las próximas elecciones! Y ustedes, ¿qué opinan? |
Soy Amadeo, un emprendedor de la vida, impulsado por lo social, amante de la adrenalina y papá de dos hijos. Me encantan los negocios, sobre todo los emprendimientos, pero lo que más me mueve es formar más capitanes, que como yo, puedan tener las oportunidades para ser feliz, soñar y dejar una huella.
Siempre estoy cuestionando mi rol en el mundo: qué quiero hacer y qué debo hacer. No es una crisis existencial, sino una búsqueda constante de cómo sacarle el máximo provecho a la vida. Para bien o para mal, me cuesta estar conforme con lo logrado. Siempre quiero más. Charlie Munger decía que “The secret to happiness is to lower your expectations”, pero claramente, ese no es mi caso. Para mí, ese impulso de buscar más es mi motor. Claro, a veces tengo que frenarlo un poco, porque, por ir tan...
Hasta hace unos meses, pensaba que la tecnología era un gran complemento para nuestra mente. Hoy, después de experimentar más con la inteligencia artificial, creo que, más bien, puede ser un enemigo. Podemos preguntarnos: ¿Acaso la calculadora nos hizo tontos? No, pero estamos en otro juego. La IA ya nos supera y, al hacerse más fácil de usar, dejará poco espacio para que ejercitemos nuestro cerebro. Por ejemplo, ahora escribo este boletín porque voy aburrido en el avión sin internet, pero la...
Hola, espero que hayan disfrutado de unas excelentes vacaciones y esten con full energía para arrancar con todo en este 2025. Comienzo el año con un boletín un poco diferente, retomando lo que inicié en 2024: compartir mis predicciones sobre lo que podría suceder en este nuevo año.Es un ejercicio interesante porque me obliga a investigar y lo uso como herramienta para intentar "acertar mejor" en los presupuestos de las empresas. Ahora, la pura verdad es que es muy difícil lograrlo, y muchas...